Hay motivos por los que verdaderamente vale la pena estar vivo. Disfruta al máximo cada momento de tu vida, como si fuese el último. Ama con pasión a los más cercanos. Rie hasta sentir que llegaste al momento máximo de plenitud. Llora si te hace falta. En fin, vivi tu vida sin arrepentirte de nada
No hay comentarios:
Publicar un comentario